Madres en el día de reposo

No es fácil ser madre de niños pequeños los domingos a la mañana. Mientras nos preparamos para salir de casa comprobamos que nuestro vestido tiene el hombro sucio, producto de un líquido blancuzco con olor a leche cuajada. Lo peor es que nos lo pusimos al final para evitar lo de siempre. ¡Pero siempre sucede!